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Orquídeas sorpresa

Siguiendo la racha de falta de tiempo, me resignaba a permanecer en la ciudad, con el síndrome del gato encerrado y la falta de verde.

Un miércoles por la tarde, en medio de mis quehaceres diarios, asistí al semanal intercambio de idiomas. Y mira por dónde, me encontré estas bellezas:


Las había aportado una fiel clienta de la cafetería, una experta criadora de orquídeas: todo un prodigio de la jardinería, pues resultan muy exigentes.


Tanta belleza me emocionó, me permitió compartir mi amor a la naturaleza hablando de la biología de estas fascinantes plantas, y me ayudó a paliar "la falta de verde" que llevaba en las últimas semanas.


¡Que vivan las sorpresas, que vivan las orquídeas y que vivan las personas que comparten el amor a la naturaleza!


Especial Costa Rica: último día en la Bahía de Drake

Bueno, tenía y sigo teniendo muchas cosas que compartir y contar, pero no puedo dejar inconclusas mis aventuras por Costa Rica.
Por eso, las próximas tres entradas van a ir destinadas a este hermoso país que me robó el corazón. ¡Ya hace demasiado tiempo que debería haber acabado! ¡Esta vida moderna es demasiado ajetreada para mi!

Estas fotografías son de nuestro último día en la Bahía de Drake. No, no estamos en medio de la jungla. Estamos en el jardín del hostal Mi Casona.
Silita, la mujer que lo regentaba, nos contaba orgullosa que esta hermosa pareja de trogones (creo que se trata de la especie Trogon massena Gould) se posaba allí todas las mañanas, comía, cantaba, y luego seguía su marcha. 



Parece que la hembra esté pensando: ¿quién eres tú, qué haces aquí y por qué me apuntas con ese cacharro? El macho va más a su rollo. 


Vale, ya se han dado cuenta de que no soy peligrosa y se vuelven a relajar.


Primer plano del macho...


... y de la hembra. Es una especie con un claro dimorfismo sexual.


Por lo visto, son bastante comodones. No les gusta emprender el vuelo a menos que sea estrictamente necesario, y si lo hacen siempre es en distancias cortas.


También tuvimos tiempo para disfrutar de las maravillosas orquídeas del jardín. ¡Lo que daría tanta gente de aquí por tener unas flores tan maravillosas, sobre todo orquídeas, y allí crecían casi sin esfuerzo!


Decidimos ir a explorar los alrededores, y como en un sueño, la jungla nos envolvió rápidamente.


Un helecho, con su fronde a medio desplegar.


Esto es una flor del beso, la Psychotria elata Hammel. Ya vimos alguna en otras entradas, pero esta está más madura. Realmente parecen unos labios a punto de... ¡muac!



Y una última curiosidad que encontramos cerca del jardín: esta mimosa.
Las mimosas tienen la capacidad de replegarse ante estímulos táctiles. Esto las protege de la ingestión por parte de los herbívoros, pero las pone a merced de curiosas como nosotras. 



Orquídeas


Si hay alguien en este mundo no cree que todo esté conectado, es porque no conocen las orquídeas. Estas plantas han llevado a su máxima expresión el concepto de "parecerse a sus amigos"

Al igual que muchas plantas con flores, necesitan ser polinizadas por insectos. Pero ellas no los atraen con rico néctar, o con dulces aromas: ellas "se visten" como un insecto más. Atraen, por ejemplo, a los machos de algunos insectos tomando la forma de las hembras de su especie.

La semejanza es tal, que ellos corren zumbando a fecundarlas, y se llevan tras de sí el polen.

El proceso se repite en aves e incluso en murciélagos, por lo que se da lugar a un sinnúmero de especies distintas de orquídea. Si esto no es una fuerte conexión entre reinos, animales y vegetales, ¿qué lo es?